Libertad de expresión
Aquí me tenéis disfrutando de un ratito de televisión. (El cojín no es mío, pero lo uso cuando no me ven).
Menudo jaleo se ha formado con el anuncio de la creación de un Consejo Audiovisual nacional. Ya son muchos los que han puesto el grito en el cielo y han hablado de inconstitucionalidad y vulneración de la libertad de expresión.
Por si fuera poco, el PP anuncia la inminente presentación de un recurso ante el Tribunal Constitucional contra las actividades del Consejo Audiovisual Catalán, por considerar que actúa
contra la libertad de expresión
.
Ante semejante panorama y teniendo en cuenta el antecedente catatlán, Zapatero responde que
El Gobierno no tiene ningún proyecto para ningún órgano que controle, analice o evalúe contenidos de autenticidad en los medios
.
¿En qué quedamos?. ¿Cuál va a ser su función entonces?.
El Consejo Audiovisual, anunciado por el Gobierno, estará formado por siete personas que serán elegidas por el Congreso de los Diputados, por un período de seis años. En la mayor parte de los países europeos ya existe un órgano similar.
Y yo me pregunto:
¿Debe el Estado poner límites a la libertad de expresión?. ¿Qué criterios debe seguir?. ¿Qué sanciones debe imponer?. ¿Cuál sería la autoridad competente?. ¿Existe alguien con tal capacidad?.

Mi nombre es Miki y soy un Chihuahua. Por si no lo sabéis, pertenezco a la raza de perros natural más pequeña del mundo. Para que os hagáis una idea, os diré que no llego a los 2kg de peso y escasamente llego a los 30 cm de largo (estirando las orejas).
Tengo mala leche cuando quiero, pero también soy muy cariñoso con la gente que me gusta (sean personas o animales).
Estoy aquí para que me escuchéis, para haceros reflexionar, porque la televisión que vosotros elegís es la que vemos los pequeños de la casa; los que no controlamos el mando a distancia.
Así que, si buscáis información sobre contenidos y programas, y opiniones para comparar con las vuestras, éste es vuestro blog.
Lucía dijo
No debrían existir estos órganos, como tampoco debería existir la idea de que todo está permitido, de que todo vale. En este momento cualquiera se siente con "derecho" a difamar, calumniar, ofender, insultar, mentir, cualquiera sea el fin ¿Cómo nos defendemos ante esa "libertad"? ¿Ante los Tribunales? ¿con la lentitud con la que operan, el tráfico de influencias que existe y la imposibilidad para algunos de defenderse? No creo en la "autorregulación" social, porque el ser humano siempre va por lo fácil y lo fácil no es respetar.
11 Enero 2006 | 07:43 PM